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Noviembre 30, 2015 15:45

Ser un adulto normal ya no es lo que solía ser

Consume ®, Tendencias de consumo con Fernanda Ariceta.

Hace 40 años estaba bastante claro para todos, sin importar edad o situación de qué significaba ser adulto. Hoy cuando miramos con detenimiento y si lo hacemos con un esquema tradicional, tal cual solía ser, vemos que ser adulto quizás sea solo una cuestión formal.

En particular es interesante ver a ese grupo de consumidores a los que se los ha llamado los adultos – niños. Quizás en áreas como la psicología clínica tenga otras connotaciones, pero en el mundo del estudio del consumidor son personas en edad adulta que les gusta hacer cosas de niños y tienen actitudes de niños.

Los niños están explorando el mundo. Su principal actividad es jugar y ven lo lúdico en todas las situaciones. Les gusta jugar a ser otras personas, transformarse, son contestatarios y se dan libertades. Los adultos niños hacen todo eso.

Jugar, disfrazarse, saltar, vivir despreocupados.

El adulto niño es una tendencia consolidada. No solo porque a partir de crisis en el mundo desarrollado y en otras partes los estructuralmente privativos accesos a la vivienda, los jóvenes, particularmente los educados, siguen viviendo en un marco de contención familiar.

Pero no nos quedamos en estos. El adulto niño puede ser una mujer o un hombre casados y con hijos, en algo que formalmente se considera un esquema tradicional. Pero sus gustos e intereses son bien diferentes.

Los adultos niños consumen Marvel, juegan videojuegos con otros adultos por mucho tiempo, se ríen descaradamente, se animan a equivocarse. Quieren que todo sea lúdico, divertido, y tienen la billetera de un adulto. Usan lentes con dibujos, se visten de superhéroe y esperan que la fiesta de fin de año del trabajo tenga por lo menos un toro mecánico.

Para hablarles a ellos las marcas no requieren de mucha imaginación. Hacen las mismas cosas en un talle XXL.

Hace 40 años tampoco era normal ser un deportista frecuente. Salvo que uno fuera un atleta. La época en que el trabajo físico era solo una tarea hecha por quienes no tenían otra opción que hacerlo estaba muy cercana. El deporte era de algunos, no de un adulto normal.

Hoy basta llamar a pedir una cancha de futbol 5 para las nueve de la noche y quien le atienda pensará que es usted un marciano. Todo reservado, mínimo hasta el mes que viene. El domingo a las 12 si tienen lugar.  Proliferan los gimnasios, los grupos de corredores, los formatos de entrenamiento innovadores, Crossfit, Zumba, Pilates, Boxing. Ciclismo, Maratón. Las marcas lo han aprovechado, quizás hasta estemos frente a un fenómeno donde la voracidad de las marcas y sus abultados presupuestos han colaborado en popularizar el ejercicio físico, para todos.

El adulto deportista dicen las estadísticas aún no es lo que debería ser, que el sedentarismo aun prevalece. Pero las marcas van a por los sedentarios, apalancadas en los consejos de médicos, psicólogos, nutricionistas y demás.  Para que más se unan las marcas se esfuerzan en mostrar a un deportista que puede ser cualquiera. "Si tienes un cuerpo, eres un atleta". dice Under Armour. Campañas como She Can, Like a Girl, directa e indirectamente motivan a las mujeres, el grupo que más tarde llegó a la tendencia, a ser deportistas. Entre las mujeres más desfavorecidas todavía es un lujo inalcanzable, pero en el mundo, y ojalá suceda en Uruguay se está logrando incorporarlas cada vez más.

Consume ®

En la intersección de la sociología y la publicidad/la comunicación comercial como expresión de la sociedad es interesante conocer los abordajes que se usan en la publicidad y el marketing para conocer mejor a los consumidores, captar y comprender tendencias. Al consumir somos consumidores y nos estudiarán como tales.

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